martes, 11 de mayo de 2010

Lo que saben mis alumnos de internet

En el grupo de estudiantes de preparatoria con el que trabajé esta semana pude identificar que el uso de las tecnologías es una práctica habitual, pues buena parte de ellos cuentan con internet ya sea en sus teléfonos celulares, net books u otros aparatos de mediana y alta tecnología, sin embargo el uso de los mismos principalmente era utilizado para descargar música, videos o accesar a redes sociales.

La tecnología no es utilizada entre mis alumnos propiamente como medio de comercialización sino más bien con fines sociales, lo cual les incrementa el status de jóvenes de clase media pertenecientes a una zona urbana, no obstante, por necesidades escolares es frecuente que se les solicite la búsqueda de información a través de la internet y bibliotecas virtuales, así como la entrega de tareas a partir de medios electrónicos, por lo cual se han habituado a la utilización de la misma también en la práctica de estas actividades.

Como docentes podemos apelar al uso tecnológico de nuestros estudiantes y fomentar de una manera lúdica el aprendizaje a partir de los mismos, las clases no tienen razón de ser planas, es decir, debemos dejar de lado la monotonía y aprovechar los recursos a nuestro alcance para enriquecer nuestra práctica docente. No somos las personas poseedoras del conocimiento completo, es decir debemos permitir que muchas veces sean nuestros mismos estudiantes quienes compartan aquello que conocen para enriquecernos todos a partir del mismo, para lo cual podemos trabajar tanto al interior del aula, en los laboratorios de cómputo si tenemos acceso a los mismos o de manera virtual como algunos de nosotros lo hemos realizado en alguna ocasión.

La aventura de ser maestro

Mis primeras clases como maestra fueron un completo desastre, pues los conceptos que tenía preconcebidos y lo que realmente enfrentaba en el aula eran completamente diferentes, pero me permitieron conocer y aprender cosas que realmente no creí que existieran.
Con respecto a las dificultades las veo como un camino que todos hemos de recorrer en la docencia, es a partir de las dificultades que cada uno de nosotros aprendemos cada día para llegar a lo que ahora somos y poder mejorar. Sin esas dificultades, nuestro proceso de aprendizaje como profesores no estaría completo.
La identidad profesional, A partir de la cotidianeidad en el aula es que poco a poco logramos obteniendo con el paso del tiempo, aunque desde el principio se ve reflejada nuestra personalidad, ésta se enriquece con la experiencia que cda uno de nosotros desarrollamos día a día, pues así como cada maestro tiene una forma de enseñar y ha tenido una trayectoria diferente de formación. La forma de enseñanza de cada persona mejora y se modifica con el tiempo.
Comunicación e interacción el profesor es un comunicador, como bien lo menciona José M. Esteve. Aunque yo le añadiría que es un facilitador, el profesor no enseña, pues no modela los pensamientos de los educandos, en cambio, sí influye en el proceso de enseñanza-aprendizaje del mismo. La clase debe funcionar como un sistema de comunicación e interacción. En la cual el papel del profesor es importante, tan importante como el de cada uno de los diferentes involucrados, alumnos y personal administrativo.
Disciplina para estar frente a un grupo de alumnos no basta con dominar el tema, es necesario organizar la clase y mantener el control del grupo en un ambiente de cordialidad, respeto y aprendizaje, los alumnos, además de ser estudiantes son también personas con capacidad de reflexión, entendimiento y comprensión, en la medida que entendamos esta situación, es posible mejorar las relaciones con ellos.
Contenidos y niveles el nivel de lenguaje debe ser adecuado al desarrollo cognitivo del alumno, de tal forma que éste sea capaz de entenderlo, pues poco sirve manejar contenidos muy elevados si nadie excepto el docente puede entenderlos u utilizarlos adecuadamente.
Ser maestro es sentirse orgulloso de ser y formar parte de la humanidad, saber que formamos y nos formamos al mismo tiempo, saber que contribuimos aunque sea de manera elemental en la formación de otros.

¿Qué hacer o cómo cambiar mi práctica docente? Más que cambiar, considero que debo enriquecerla, continuar día a día con el proceso de aprendizaje, entre mejor preparada y capacitada para transmitir los conocimientos al nivel de los estudiantes es que considero puedo mejorar mi práctica docente.

Mi confrontación con la docencia

Mi profesión de origen

Soy Licenciada en Letras Hispánicas; desde muy niña tuve la idea de estudiar por el gusto de hacerlo, sin embargo, si bien, mi primera opción no era ser maestra sin odiseñadora gráfica, encontré en la docencia un mundo de oportunidades de aprender y conocer que al día de hoy me muestra cada día cosas nuevas.

Me casé joven, cuando todavía no había terminado el bachillerato y mi hija nació al poco tiempo, lo cual implicaba nuevas responsabilidades, por lo cual la posibilidad de seguir la idea original de diseño, se alejaba poco a poco, sin embargo ingresé a la Facultad de Letras, lugar que consideré empataba la mayor parte de mis ideales y facilitaba el hecho de estar cerca de mi hija y poco a poco encontré la belleza de la carrera.

Mi primer trabajo como maestra fue en el segundo semestre de la carrera, en un colegio de señoritas, lugar que me permitió conocer la vida de una adolescente de clase media alta y me dio las bases para la enseñanza. Originalmente fue difícil empezar, como todo en la vida, sin embargo al paso de los años recuerdo con cariño las dificultades de los primeros días.

Ser profesor es contribuir con la vida política y social del país, como personas, como maestros y como individuos influimos de alguna manera en aquellas personas que convergen en nuestras aulas, lo cual implica una responsabilidad ética que debemos tomar y realizar de la mejor manera.

Como docente me ha significado un crecimiento interior, pues no soy yo la que enseña en el aula, sino que aprendo de cada uno de mis alumnos y me permite mantenerme activa en los diferentes procesos de la vida.

Ahora mis hijas han crecido, son adolescentes como aquellos con quienes trabajo, lo cual implica la facilidad de conocer y empatar sus necesidades a aquello que conozco, lo cual me permite una mejor comunicación con ellas y en contraparte, el hecho de ser madre de adolescentes me permite entender mejor a los muchachos con quienes trabajo, lo cual repercute de la misma manera en relaciones sociales más cordiales con los mismos.

Sin embargo no todo es color de rosa, pues enfrento con mayor frecuencia de lo que deseo el hecho de que muchos de mis alumnos tienen un rechazo congénito a la figura de autoridad y no es el hecho de ser yo o cualquier otra persona, sino la figura del maestro lo que rechazan y en ocasiones convierten un ambiente que debería ser agradable en tenso y conflictivo, o sienten por otro lado que por el hecho de estar inscritos en un a asignatura es obligación acreditarla aún sin hacer absolutamente nada o sin asistir a la misma.

Considero la labor docente una maravillosa aventura que me permite mantenerme, viva, vigente y parte de una colectividad. Lo cual me permite disfrutar día a día lo que hago y aprender lo que el mundo, la vida y cada uno de mis alumnos ofrece.

lunes, 10 de mayo de 2010

La importancia de conocer al alumno

A lo largo del tiempo que desarrollamos nuestras actividades docentes podemos darnos cuenta que diferentes generaciones de estudiantes acuden en distintos momentos a trabajar con nosotros, sin embargo, con el paso del tiempo por azares de la vida empatamos nuevamente con algunos de ellos y nos damos cuenta que no reconocemos a la persona que se encuentra con nosotros sin pensar que estuvo meses o posiblemente años en nuestra aula...

La despersonalización es una costumbre cotidiana que prolifera en la época actual... muchos de nosotros no nos tomamos el tiempo necesario ya no para identificar a cada uno de nuestros estudiantes, al menos para memorizar su nombre... y tristemente nos damos cuenta que nuestros alumnos en la mayoría de las ocasiones tampoco nos conocen.

¿Cuál es el camino que debemos seguir para cambiar el rumbo que hemos avanzado?
¿Cómo podemos influir positivamente en los demás?